Speed Racer, la última película de los hermanos Wachowski ha llegado a los cines, pero…esto no es Matrix, señores, ni siquiera V de Vendetta. Esto es, nada más y nada menos, que una película para chicos.
Aquellos que peinamos canas más o menos disimuladas por la peluquería, recordamos bien a Meteoro, el “vertiginoso” dibujo animado japonés que, antes de que la palabra “animé” se metiera en todas partes, nos dejaba con los ojos abiertos y el corazón saltando. Meteoro (Emile Hirsch), en inglés Speed Racer, era un jovencito que parecía poco más que un niño, pero que competía en las carreras de automovilismo “de verdad” con los pilotos más hábiles y también los más rudos del mundo. Y allí iba, corriendo por las pistas con el "Mark 5" (como llamábamos acá al Mach 5), el mejor auto del mundo. Diseñado por su papá, mantenido por éste y por Bujías (su amigo mecánico), el "Mark 5" era el sueño de todo niño, con chiches que harían palidecer de envidia al mismísimo James Bond. Y Meteoro era el piloto hábil, el que ganaba por la fuerza de su habilidad, de su corazón y de su hidalguía, ya que dónde los demás ponían trampas y maldad, Meteoro ponía su talento y su amor por su familia, por sus amigos y por Trixie (Christina Ricci), su amigovia de toda la vida. Y aún nos acordamos de Meteoro corriendo por laderas escarpadas, atravesando una gigantesca caja torácica de un animal prehistórico, escapando de rivales asesinos y corruptos, siempre con el recuerdo de Rex, su admirado hermano, muerto en un accidente y la inspiración de su vida.
Bueno, todo eso, todo lo que constituía el espíritu de Meteoro, está en la película. Una película que intenta mantener la magia del animé con una estética de colores brillantes que recuerda un poco al Grinch y otro poco al pueblo de El joven manos de tijera (Edward Scissorhands), pero dónde las ciudades refulgen con las luces de la tecnología y la modernidad y dónde los autos corren en pistas alucinantes, llenas de neón y flashes, dónde el ojo apenas llega a captar lo que sucede.Ese es uno de los puntos débiles de la película. El ritmo en las carreras es tan rápido que las escenas se pierden. Todo podría haberse aprovechado mejor bajando un poco el ritmo y permitiendo al espectador disfrutar de los detalles.
Pero a mi juicio el punto más débil de la película lo constituye el hecho de que el guión es bastante complejo para los niños más pequeños y demasiado ingenuo para los mayores. Empresarios y corredores tramposos y corruptos que arreglan peleas, divisiones en una de las familias rivales, tentaciones, sobornos, y en medio de todo eso, los flashbacks que cuentan la historia de Rex, permitiendo atar cabos y justificar la incipiente sospecha de Meteoro sobre la identidad del enmascarado Corredor X.
Como dije, quizá sea demasiado para los espectadores más pequeños, que, en cambio, disfrutarán probablemente de los colores brillantes, del vértigo y de Chispita (Spritle), el hermanito de Meteroro, y Chito (Chim Chim), el mono que lo acompaña (una parejita que sacará de sus casillas a los espectadores menos tolerantes).
Uno de los puntos más alto de la película, en mi opinión, lo constituye el elenco. Susan Sarandon como la sabia madre de Meteoro. John Goodman como su bondadoso padre, el constructor de los más veloces autos…a la manera artesanal. Emile Hirsch hace un buen trabajo como el joven protagonista y Christina Ricci parece dibujada para el papel de Trixie, aunque se extraña algo de química entre ellos. Y en el papel del Corredor X se ve a Matthew Fox, disfrutando de un recreo en medio de sus problemas en Lost.En resumen, yo le pondría a esta película un 4 CVs 5, por su fidelidad al mundo colorido de nuestra niñez, por lo deslumbrante, por lo agradable. Podría haber sido más simple para los más pequeños, sí. O más compleja, para los más grandes. O más graciosa, para todos. Sin embargo, si les gustaba el dibujito o si creen que a sus niños les gustaría, no dejen de darle una oportunidad
NOTA:

Deja tu comentario o escríbenos a cverso@comicverso.com
















